Historia y curiosidades
Presentado en 1959 como evolución del Mark 1, el Mk II se distinguía por una mayor superficie acristalada, un habitáculo más amplio y un aspecto exterior más refinado, obra del estilo característico de Sir William Lyons, fundador de Jaguar. Se ofreció con tres motores seis cilindros en línea de la familia XK, de 2.4, 3.4 y 3.8 litros, este último capaz de dotar a una berlina de aspecto discreto de un rendimiento que pocos rivales de su categoría podían igualar en la época. Esa combinación de lujo, espacio para cuatro pasajeros y prestaciones deportivas lo convirtió en un modelo muy solicitado tanto por familias acomodadas como por conductores más exigentes.
Precisamente esas prestaciones hicieron del Mk II un coche habitual entre los cuerpos policiales británicos, que lo usaban para perseguir a los delincuentes, aunque de forma irónica también se hizo popular entre atracadores de banco como coche de huida por su rapidez. Su imagen quedó definitivamente asociada a la cultura popular británica gracias a la serie de televisión "Inspector Morse", en la que el protagonista conduce un Mk II de color rojo Burdeos a lo largo de toda la producción. El modelo también tuvo un notable recorrido en las carreras de turismos de los años sesenta, antes de ser sustituido en 1967 por las versiones simplificadas 240 y 340.