Historia y curiosidades
El CX-5 nació como el buque insignia de la nueva estrategia de Mazda tras la ruptura de su alianza con Ford, cuando la marca decidió desarrollar en solitario una arquitectura propia bautizada Skyactiv, centrada en reducir peso y mejorar la eficiencia sin recurrir a motores híbridos o turbo en sus primeras versiones. El SUV compacto se presentó en el Salón de Tokio de 2011 y llegó a los concesionarios en 2012, ganando el premio Coche del Año en Japón 2012-2013 y consolidándose rápidamente como el modelo más vendido de la marca a nivel mundial, superando en volumen a utilitarios históricos como el 3 o el 6.
Desde entonces ha tenido dos renovaciones completas, en 2017 y en 2022, manteniendo siempre el lenguaje de diseño Kodo ("alma del movimiento") como hilo conductor de toda la gama Mazda. En Europa se ofreció con motor diésel Skyactiv-D, una rareza en su segmento cuando la mayoría de rivales ya apostaban solo por gasolina o híbridos. El CX-5 se fabrica en la planta de Hiroshima y en plantas asociadas fuera de Japón, y su éxito comercial fue decisivo para que Mazda pudiera financiar el desarrollo de motores más avanzados, como el Skyactiv-X de compresión variable.