Historia y curiosidades
El nombre Familia se usa en Mazda desde 1963, pero fue la quinta generación, presentada en 1980, la que marcó el mayor salto tecnológico de la saga al ser el primer Familia con tracción delantera, dejando atrás la disposición de propulsión trasera de las generaciones anteriores. Fuera de Japón se vendió con otros nombres según el mercado: GLC en Estados Unidos y 323 en Europa, una práctica habitual de Mazda en aquellos años para adaptar la imagen del coche a cada región. La plataforma se compartió parcialmente con Ford dentro de la alianza comercial entre ambas marcas, y sirvió de base técnica para modelos como el Ford Laser vendido en Asia y Oceanía.
Se ofreció en carrocerías de tres y cinco puertas, sedán y familiar, y su ligereza y fiabilidad mecánica ayudaron a que superara el millón de unidades producidas en un tiempo especialmente corto para la época. Este éxito comercial impulsó a Mazda a desarrollar más adelante versiones deportivas de la gama, como el 323 GTX de tracción total y turbo, que compitió en el Campeonato del Mundo de Rally a finales de los años 80, dando al modelo un perfil competitivo que contrastaba con su origen como coche familiar y asequible.