Historia y curiosidades
La segunda generación del RX-7, conocida internamente como FC (1985-1992), sustituyó al SA22/FB original con un planteamiento más orientado al gran turismo, con una carrocería más redondeada y un chasis más refinado, alejándose del carácter puramente deportivo y espartano del primer modelo. Mecánicamente, la gran novedad fue la llegada de una versión turboalimentada del motor rotativo birrotor 13B, que en Japón llegó a montar un sistema de turbo secuencial de doble etapa para reducir el retardo de respuesta, una solución poco habitual en motores rotativos de la época.
Fuera de Japón, el RX-7 FC compitió con éxito en categorías estadounidenses como el IMSA GTU y GTO, reforzando la reputación de Mazda en competición mucho antes de la victoria histórica del RX-7-derivado 787B en las 24 Horas de Le Mans de 1991. Hoy en día el FC es muy apreciado dentro de la cultura JDM y del mundo del tuning por la facilidad para modificar su motor rotativo, aunque su popularidad quedó parcialmente eclipsada por la tercera generación, el FD3S, considerado por muchos aficionados el RX-7 definitivo.