Historia y curiosidades
El R26 le dio a Fernando Alonso y Renault su segundo título mundial consecutivo, consolidando al piloto asturiano como una referencia de la F1 tras romper el dominio que Michael Schumacher y Ferrari habían ejercido durante años. El coche, con Giancarlo Fisichella como compañero de equipo, incorporaba un innovador sistema de masa amortiguadora en la suspensión, desarrollado para mejorar el agarre mecánico, que la FIA terminó prohibiendo a mitad de temporada tras considerarlo un dispositivo aerodinámico móvil no permitido por el reglamento.
Pese a esa pérdida de rendimiento, Renault reaccionó y el título se decidió en las últimas carreras del año, en una durísima pugna con Schumacher que se resolvió a favor de Alonso en el Gran Premio de Brasil, la última cita de la temporada. Aquella carrera tuvo además un significado especial: fue la última de Michael Schumacher antes de su primera retirada de la Fórmula 1, cerrando una era y abriendo paso a la breve pero intensa hegemonía de Alonso y Renault en la parrilla.