Historia y curiosidades
El nombre Superb tiene raíces muy anteriores al Škoda actual: la marca checa ya lo utilizó en los años 30 para una gama de berlinas de gran tamaño y prestigio, antes de que la Segunda Guerra Mundial y la posterior nacionalización de la industria checoslovaca interrumpieran esa línea de modelos de alta gama. El nombre se recuperó en 2001, ya bajo el paraguas del Grupo Volkswagen, para situar a Škoda en el segmento de berlinas grandes, y la variante familiar Combi llegó poco después para completar la gama con una carrocería orientada a quienes necesitan mucho espacio de carga.
Una de las señas de identidad del Superb es su aprovechamiento del espacio interior, que en muchas comparativas supera al de rivales de marcas premium de tamaño similar, gracias a una distancia entre ejes generosa y a la ingeniería compartida con la plataforma modular del Grupo Volkswagen. Škoda ha aplicado sistemáticamente en este modelo su filosofía de "Simply Clever", con detalles prácticos como paraguas integrados en las puertas, rascadores de hielo ocultos en el portón o soportes para el teléfono, pequeños toques que han contribuido a la reputación de la marca por su relación calidad-precio.