Historia y curiosidades
El Citroën 2CV AZ llegó a mediados de los años 50 como una evolución del 2CV original, incorporando un motor bicilíndrico refrigerado por aire de mayor cilindrada que el de las primeras unidades. Este cambio respondía a las críticas de los primeros compradores, que consideraban el 2CV inicial demasiado lento para circular con soltura por carretera, y permitió al AZ alcanzar una velocidad punta notablemente superior sin renunciar al bajo consumo que había hecho famoso al modelo. Mecánicamente sencillo y fácil de reparar, se convirtió rápidamente en una de las variantes más vendidas de la gama en Francia y en buena parte de Europa.
El 2CV AZ mantuvo la filosofía original del proyecto: un coche pensado para agricultores y familias con pocos recursos, capaz de circular por caminos en mal estado, transportar cargas voluminosas gracias a su suspensión de gran recorrido y su techo de lona enrollable, y sortear terrenos irregulares sin dañar la carga del maletero, según la célebre exigencia original de Citroën. Su motor, ligero y de mantenimiento sencillo, fue la base sobre la que se desarrollaron después variantes más potentes y otros modelos derivados del 2CV, como la furgoneta AZU.