Historia y curiosidades
El Ferrari F40 se presentó en 1987 para celebrar el 40 aniversario de la marca y fue el último modelo aprobado personalmente por Enzo Ferrari antes de su muerte. Concebido como una evolución extrema del 288 GTO, apostaba por la máxima ligereza: carrocería de fibra de vidrio y kevlar, interior casi desnudo sin alfombras ni sistemas de confort, y un motor V8 biturbo que lo convirtió en uno de los coches de calle más rápidos de su época. Sobre esa base de calle se desarrollaron después versiones de competición, entre ellas variantes GTE preparadas para correr en campeonatos de gran turismo.
Las versiones de competición del F40 lograron numerosos éxitos en carreras de resistencia y campeonatos GT durante los años 90, prolongando en pistas de todo el mundo la leyenda que el modelo de calle ya había alcanzado. El F40 fue además el último Ferrari de producción con tracción trasera pura y sin ayudas electrónicas como el ABS, lo que lo convierte en un referente de la conducción analógica para los aficionados a la marca. Su diseño, obra de Pininfarina, con el icónico alerón trasero y las tomas de aire NACA, sigue considerado uno de los más influyentes de la historia de Ferrari.