Historia y curiosidades
El Mercedes Clase G nació a finales de los años 70 como vehículo todoterreno militar y civil, fruto de un acuerdo entre Mercedes-Benz y el fabricante austriaco Steyr-Daimler-Puch, que se encargó de fabricarlo en su planta de Graz. Pensado inicialmente para clientes gubernamentales y militares, con el tiempo se transformó en uno de los todoterrenos de lujo más reconocibles del mundo, manteniendo casi intacta su silueta cuadrada original durante más de cuatro décadas. La versión G63 AMG añade a esa base un motor V8 biturbo de 4.0 litros con más de 500 CV, combinando la capacidad off-road del chasis original con prestaciones propias de un deportivo.
La Policía de Dubái incorporó el G63 a su flota como parte de una estrategia deliberada para proyectar una imagen de modernidad y poder adquisitivo, que incluye también modelos como el Lamborghini Aventador, el Bugatti Veyron o el Bentley Continental. Más allá del efecto mediático, el G63 tiene una función práctica: su tracción total y su capacidad para circular por terrenos arenosos lo hacen especialmente útil en los alrededores desérticos de la ciudad, algo que la mayoría de superdeportivos de la misma flota no pueden ofrecer.