Historia y curiosidades
El RB6 fue el monoplaza con el que Red Bull Racing dejó de ser un equipo revelación para convertirse en una fuerza dominante en la F1. Diseñado por Adrian Newey, explotó al máximo el concepto del difusor soplado, una solución aerodinámica que canalizaba los gases de escape para generar mayor carga aerodinámica en la parte trasera del coche, y que otros equipos tardaron meses en igualar. El resultado fue un monoplaza excepcionalmente rápido en curva, con el que el equipo logró por primera vez el campeonato de constructores.
La temporada 2010 quedó marcada por una de las luchas por el título más apretadas de la historia, con hasta cuatro pilotos —Sebastian Vettel, Fernando Alonso, Mark Webber y Lewis Hamilton— con opciones matemáticas de ser campeones al llegar a la última carrera en Abu Dabi. Vettel, que partía en una posición aparentemente desfavorable en la clasificación general, ganó la carrera y se proclamó campeón del mundo con solo 23 años, convirtiéndose en el piloto más joven en lograr el título en la historia de la Fórmula 1 hasta ese momento, por delante de su propio compañero de equipo, Mark Webber.